La osteopatía pediátrica es una forma de tratamiento suave y manual, pensada para ayudar a los bebés y niños a sentirse mejor. No se trata de nada doloroso ni invasivo: el osteópata usa sus manos para liberar tensiones en el cuerpo del pequeño, ayudando a que todo funcione con más armonía. Es como darle un pequeño empujón al cuerpo del bebé para que se autorregule y se sienta más a gusto.
En cuanto a lo que se puede tratar, la osteopatía pediátrica suele ayudar en cosas como: problemas de cólicos, dificultades para dormir, ciertas molestias digestivas, tensión después del parto, tortícolis, o incluso ayudar a que el bebé se sienta más relajado en general.